miércoles, 29 de septiembre de 2010

La joya




Un monje andariego se encontró en uno de sus viajes una piedra preciosa y la guardó en su talega.
Un día, que caminaba junto a un viajero, al abrir su talega para compartir con el la comida, el viajero vio la joya y se la pidió.
El monje se la entregó sin más.
El viajero le dio las gracias y marchó lleno de gozo con aquel regalo inesperado
que bastaría para darle riqueza y seguridad el resto de su vida.
Sin embargo, pocos días después, volvió en busca del monje mendicante, lo encontró, le devolvió la joya y le suplicó:
- Ahora te ruego que me des algo de mucho más valor que esta joya. Dame, por 
favor, lo que te permitió dármela a mi.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Perla 27

HABLEMOS 
CUANDO 
LA PALABRA


SEA MÁS HERMOSA




QUE EL SILENCIO.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Una carreta

Caminaba junto a mi padre por aquel camino de piedra.
- Escuchas, papá, parece el ruido de una carreta.
- Sí, respondió mi padre, una carreta vacía.
- ¿ Cómo sabes que es una carreta vacía, si aun no la vemos ?.
Entonces el me dijo:
- Es muy fácil saber cuando una carreta está vacía, hijo, a causa del ruido:
Cuanto más vacía esta la carreta,mayor es el ruido que hace.                                   
Cuando ya me convertí en un adulto,y hasta hoy,cuando veo una persona
hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente
o haciendo de menos a los demás, tengo la impresión de oír de nuevo a mi padre diciendo:
" Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace".


martes, 14 de septiembre de 2010

Perla 26



Si eres flexible te mantendras recto


La flexibilidad y la innovación 
son los criterios de supervivencia 
más importantes

jueves, 9 de septiembre de 2010

Roble y bambú


                                     
Un joven golpeaba un árbol, yo lo vi, fui donde él y sólo dije: 
- Muy duro, ¿ eh ?.
- Sí, así soy yo, duro y fuerte, dijo malhumorado.
Todavía me atreví a decir:
- Tienes problemas y los quieres resolver golpeando un árbol; así que duro y fuerte....Ven, te voy a enseñar algo.
Lo llevé donde había un roble y luego donde crecía un bambú.
- Obsérvalos, el roble grande, fuerte, como tu, y el bambú delgado y flexible. En tiempos de tormenta, cuando los vientos soplan muy fuerte, el único que sobrevive es el bambú, por su gran flexibilidad se dobla con armonía donde los vientos se dirijan, y en cambio el roble es tan duro, tan estático que en lugar, de doblarse, se quiebra, trata de resistir, de imponerse ante la tormenta, igual que tu ante tus problemas, hasta que el roble tarde o temprano se rompe.
En tu vida considera cada problema como una tormenta y decide si te comportas como roble o como bambú.
Y si crees que soy un sabio estas equivocado, solo soy un leñador.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Perla 25




ALGUNAS  PERSONAS
  

LLEGAN 
A  NOSOTROS
COMO  BENDICIONES, 


OTRAS  COMO  LECCIONES.

lunes, 30 de agosto de 2010

La falsedad


En cierta ocasión, en una ciudad oriental, hubo un motín a causa del hambre y la gente se reveló contra el califa.
Un día en que  el califa pasó a caballo por sus calles, los  ciudadanos lo abordaron. Uno de ellos, más desesperado que los demás, se llegó a él, lo agarró de la barba, y a no ser por la intervención de un guardia, lo hubiera derribado de la silla.
Se restableció el orden; se distribuyeron alimentos y se apaciguó la multitud descontenta.
Pero un tendero llamado Hassan quiso congraciarse con el califa y fue a decirle el nombre del ciudadano que le había tirado de la barba.
- Fue, le dijo, un tal Kasim.
El califa envió recado a Kasim para que se presentara ante él.
El culpado, temblando de terror llegó a su palacio y se postró a los pies del califa
implorando misericordia y perdón.
- ¡Levántate, Kasim!, le dijo el califa, no te he llamado para castigarte, sino para avisarte de que Hassan es un mal vecino. El fue quien vino a revelarme tu nombre, como principal asaltante durante el motín. Vete en paz y desconfía siempre de los soplones, terminó el califa.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Perla 24

TIENDE  TU  MANO


Y  DEJA  QUE  SE  AYUDEN 
     CON  ELLA      
  

viernes, 20 de agosto de 2010

La carpintería

Una carpintería tubo en una ocasión una extraña asamblea.
Las herramientas querían arreglar sus diferencias, que no eran pocas.
En tal reunión el martillo ejerció la presidencia, pero todos por unanimidad le notificaron que tenía que renunciar: era demasiado el ruido que hacía y además se pasaba todo el día golpeando a diestra y siniestra .
El martillo aceptó de mala gana pidiendo que también fuera expulsado el tornillo, porque había que darle vueltas y vueltas para que sirviera para algo y eso era un engorro.
Ante este ataque tan directo, el tornillo aceptó también, no sin antes pedir la expulsión de la lija, era muy áspera en su trato  y siempre tenía fricciones con los demás.
La lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado así mismo el metro pues media a todos según su propia medida, como si fuera el único perfecto.  
En estas discusiones entró el carpintero, se puso en medio, e inició su trabajo.
Utilizó el martillo, la lija, el metro, el tornillo y alguno más.
Al final, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo juego de ajedrez.
Cuando la carpintería quedó de nuevo sola, se reunieron para deliberar.
Fue entonces cuando tomo la palabra el serrucho y dijo solemne:
- Todos tenemos defectos, sin embargo el carpintero trabaja con nuestras cualidades, eso es lo que nos hace valiosos. No pensemos en nuestras diferencias sino en la utilidad para la que hemos sido creados.
Todos vieron entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía, la lija afinaba, el metro era preciso y así todos.
Se sintieron un gran equipo, capaces de hacer juntos cosas estupendas y estuvieron orgullosos de sus cualidades y de trabajar en equipo. 

martes, 10 de agosto de 2010

Temía


   Temía lo que opinaran los demás de mí,
   hasta que reconocí que lo importante era mi opinión sobre mi mismo.
   Temía la ingratitud
   y me di cuenta de que darme es el mejor regalo.
   Temía que me rechazaran,
   pero vi que la mayoría de los rechazos están en mi propia exageración.
   Temía el resentimiento,
   Hasta que descubrí que es a mí a quien hace daño.
   Temía el pasado,
   pero comprendí que todo fue perfecto.
   Temía el cambio,
   y caí en la cuenta de que ahí estaban mis tesoros del futuro.
   Temía envejecer,
   pero vi que cada estación tiene su encanto.
   Temía el dolor,
   hasta que descubrí que yo podía retenerlo o soltarlo.        
   Temía la muerte,
   pero aprendí a vivir con plenitud cada instante.
   Temía la verdad,
   y encontré en ella la oportunidad de ver luz y liberarme.    

sábado, 31 de julio de 2010

El crítico



 Se le olvidaron las gafas en casa, y aquel hombre no podía ver con claridad los cuadros de aquella exposición, pero eso no le frenó para manifestar sus fuertes opiniones, como solía hacer de continuo.
Tan pronto entraron en la galería, se despistó de su mujer y se dedicó a criticar agriamente las diferentes las diferentes pinturas que veía.
Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato comenzó a criticarlo con aire de superioridad, diciendo:
- El marco de este cuadro es completamente inapropiado, el hombre está vestido de forma muy ordinaria y no hay en el nada de belleza, en realidad, el artista cometió un error imperdonable al seleccionar a un sujeto tan vulgar. Es un falta de respeto hacia los demás.
El hombre siguió su parloteo sin parar, hasta que su esposa logró llegar hasta el, abriéndose paso entre la multitud que lo escuchaba, y lo apartó discretamente para decirle en voz baja:
- Querido, eso que estas mirando no es un cuadro, es un espejo, eres tu.

lunes, 26 de julio de 2010

Perla 21

                       HOY  ES  UN  DÍA


            PARA  ESTRENAR CORAZÓN

viernes, 16 de julio de 2010

domingo, 11 de julio de 2010

Las guitarras


Después del cálido verano, los componentes de aquella orquesta decidieron poner a punto los instrumentos, pues no habían vuelto a ser tocados desde la primavera, y las galas de música empezarían en el cercano otoño.

Los maestros guitarristas comprobaron entonces que todas estaban desafinadas y se contrató a un afinador  que pronto se puso manos a la obra.
Sosteniendo bien la primera guitarra, comenzó a tirar de las cuerdas y a tensar
una, y otra, y otra...
- ¡ Uuhii !. ¡ Ohh !. ¡ Aaay !, chilló la primera infortunada.
Las otras oyeron los gemidos, vieron lo que estaba ocurriendo y quedaron aterradas. Una de ellas exclamó:
- Miradle, es un sádico, parece que disfruta haciéndonos sufrir.
Todas temblaban de miedo, pero el afinador ni se dio por enterado y continuó su trabajo implacable.
Entre tanto, en el último rincón, semioculta, detrás de un cojín, estaba Adela,
una de las guitarras más pequeñas, y muerta de miedo rezaba:
- Te lo ruego, Señor, no permitas que me encuentre y sálvame de ese torturador.
Y sucedió que el afinador no la vio.
- ¡ Gracias !. ¡ Gracias Señor !, repetía mientras las demás se retorcían de dolor.
Por la tarde llegaron los músicos, listos para su próxima interpretación.
Después de probar las guitarras, todos coincidieron en que ahora  sus sonidos eran fantásticos y armoniosos.
Por supuesto las guitarras se sintieron muy orgullosas y ya no recordaban las penurias de la mañana.
Un músico descubrió en un rincón a la pequeña Adela, apenas tocó sus cuerdas , todos vieron que debían prescindir de ella, y allí se quedó, sola, comprobando que por no pasar un pequeño tiempo de sufrimiento, ahora era la más desgraciada y la más inútil de las guitarras.

jueves, 1 de julio de 2010

El bizcocho

La abuela estaba muy atareada confeccionando un rico bizcocho, mientras su nieto no hacía otra cosa que quejarse por el mal día que había tenido.
Se quejaba por las exigencias del maestro, por el trato con los compañeros, y luego en casa su padre le había reñido y con su hermana se había enfadado.
Todo parecía irle mal.
Después de escucharle atentamente, la abuela le preguntó si quería la merienda.
- ¡ Pues claro que sí ! contestó el niño.

  
 - Toma, le dijo, aquí tienes un poco de aceite de oliva.
 - No quiero eso, abuela.
 - ¿ Qué te parece, entonces, un par de huevos crudos ?.
 - Aj.... eso tampoco.
 - Pues.... ¿ Prefieres un puñado de harina de trigo, o un poco de levadura ?.
 - ¡ Pero abuela !, ¿ Te has vuelto loca ?. Todo eso sabe horrible.
 A lo que la abuela responde:
 - Sí, todas esas cosas no gustan si se toman por separado y en crudo, pero si las pones todas juntas, en la forma adecuada, las amasas y les das calor, forman un riquísimo bizcocho.
Es lo mismo que te ha pasado hoy a ti, has tenido que afrontar situaciones difíciles, crudas, pero tienes que aprender a canalizarlas. Muchas veces la vida trabaja así, pone las cosas en un orden que desconocemos, para que trabajemos en ellas y a la larga se verá que el conjunto es maravilloso.
Lo que nos toca vivir es por un motivo especial, todo es para bien, todo es bueno y nos hace crecer, igual que este rico bizcocho que ahora nos vamos a merendar.

lunes, 21 de junio de 2010

Buen cocinero


 

El cocinero compró un cordero para preparar la comida, lo cocinó y echó los restos a los perros que ladraban en el patio, estos corrieron a comer y después de terminado, exclamaron:
- ¡ Qué buen cocinero es !, hace unos manjares exquisitos.
Al día siguiente el cocinero estaba pelando patatas y luego echó las mondas a los perros. Ellos después de probarlas se dijeron:
- Este cocinero se ha echado a perder.
Y así se lo comunicaron; a lo que el cocinero repuso:
- No es a vosotros a quien tengo que complacer, sino a mi amo.

miércoles, 16 de junio de 2010

viernes, 11 de junio de 2010

He vivido poco


Hace ya diez años
que recorro el mundo.
 He vivido poco,
 Me he cansado mucho.
Quien vive de prisa, no vive de veras.
Quien no echa raíces, no puede dar frutos.
Ser río que corre, ser nube que pasa, 
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste, y más triste para quien se siente 
nube en lo alto, río en lo profundo.
Quisiera ser árbol,
mejor que ser ave.
Quisiera se leño,
mejor que ser humo.

domingo, 6 de junio de 2010

Perla 16

LA PRUEBA MÁS CLARA DE SABIDURÍA


ES LA ALEGRÍA CONTINUA

martes, 1 de junio de 2010

El consejero

Aquel consejero del Rey siempre estaba alegre, y por muchas cosas desagradables le que le pasasen nunca dejaba de exclamar
- ¡ Qué bueno !, ¡ qué bueno !, ¡ qué bueno !.

Sucedió que un día andando un día de cacería el Rey se cortó un dedo del pie,

y el consejero, como siempre, exclamó:
- ¡ Qué bueno !, ¡ qué bueno !, ¡ qué bueno !.

El Rey ya no pudo aguantarlo más y lo despidió.- ¡ Qué bueno !, ¡ qué bueno !, ¡ qué bueno !, respondió el consejero.

Tiempo después el Rey, en una de sus cacerías fue capturado por una tribu, para ser sacrificado a sus dioses, pero viendo que le faltaba un dedo del pie, decidieron que no era digno para el sacrificio y lo dejaron en libertad.
Entonces el Rey entendió que todo era bueno, como decía aquel consejero.
" Qué bueno, pensaba, que me falte el dedo, de lo contrario, estaría muerto".

Mandó llamar al consejero para agradecérselo, y después le preguntó:
- ¿ Porqué dijiste, " qué bueno ", también, cuando fuiste despedido ?.
A lo que el consejero respondió:

- Si no me hubiera despedido, yo habría estado con su majestad, y como a vos
os rechazaron, a mi me habrían sacrificado.