lunes, 9 de febrero de 2026

Tres consejos

El marido tuvo que marchar a tierras lejanas por trabajo y su mujer le prometió fidelidad por siempre.
Pasaron veinte años cuando su trabajo terminó en aquellas tierras y su socio al despedirse le ofreció para que escogiese dinero o tres consejos y el sin pensarlo mucho escogió estos tres consejos:
- No vayas por atajos
- No seas curioso
- No planees airado.
y además le dio tres panes, dos para el camino y uno para cenar.


ya por el camino un viajero le indicó una senda por donde avanzaría más rápido, pero él recordando el primer consejo decidió ir por el camino tradicional. Después se enteró que por aquel atajo unos salteadores habían robado a cuantos se habían aventurado por aquella senda.
Ya anochecido hubo de alojarse en una hospedería, donde a lo largo de la noche escucho múltiples ruidos y gritos, a penas pudo dormir, pero recordando el segundo consejo se quedó en su habitación y prefirió no darse a la curiosidad.
hizo bien pues tales molestias nocturnas se debían a la locura que, esporádicamente, le sobrevenía al hijo de la casera y que mejor era no encontrarse en esas circunstancias con él.
Después de un largo camino de vuelta llego cerca de su casa, desde allí pudo ver cómo su mujer acariciaba y abrazaba a un hombre. montó en cólera al descubrir la infidelidad de su esposa, pero al punto recodó el tercer consejo: "no planees airado".
decidió dejar el encuentro para el día siguiente, comprobando entonces que aquel a quien su mujer agasajaba era su propio hijo.
Complacidos todos por el encuentro celebraron una emotiva cena y... 
Oh sorpresa!!..
al partir uno de los panes que le regalara su socio descubrió que allí en su interior se encontraba el dinero que él había rechazado por escoger los tres consejos.

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