martes, 10 de marzo de 2026

No somos perfectos

Esta mañana me enfadé contigo, te regañé por masticar con la boca abierta y te grité porque derramaste la leche sobre tu ropa.
Camino a la escuela no hablaste, te despediste tímidamente y yo solo te advertí que no hicieras travesuras.
Por la tarde, cuando llegué cansada a casa, te encontré jugando, estabas sucio y mojado y te ordené que te limpiaras, y ya por la noche me puse furiosa porque no parabas de correr por el pasillo.
Luego mi ira comenzó a apagarse, me di cuenta de lo exagerado de mi postura y tuve el deseo de darte una caricia, pero no pude... 
Más tarde tu viniste a mi para echarte en mis brazos, tus manitas rodearon mi cuello y me diste un beso en la mejilla.
Te acaricié con un nudo en la garganta y percibí tu delgado cuerpecito, sentí que mi alma se quebraba.
Tú tenías una gran cualidad humana, eras puro, bueno y sabías dar amor.
porqué me costaba tanto a mí?, porqué me enfadaba tan fácilmente?.
Yo también fui pequeña.. Cuando empecé a contaminarme?
Después de un rato entré en tu habitación, dormías, me incline para besarte, no pude contener la congoja y te pedí perdón.
Algún día, cuando leas esto, sabrás que a veces los padres no son perfectos, pero sobre todo, ojala siempre te des cuenta de que pese a todos sus errores, ellos te aman más que a su propia vida.

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