Para enseñarles a sus 8 hijos uno de los valores más importantes de la vida, el padre cierto día les dio a cada uno una vara y les pidió que cada uno rompiera la suya.
Con gran facilidad uno por uno las fueron rompieron.
fue imposible, ninguno pudo romperlas así unidas todas.
Esta es la lección, les dijo:
- Si andáis solos por la vida te pueden hacer daño, te pueden romper, en cambio en compañía no te rompen nunca.
