martes, 29 de enero de 2013

Perla 118

NO TE QUEDES EN LO QUE ERES,
FÍJATE
EN LO QUE PUEDES LLEGAR A SER.


jueves, 24 de enero de 2013

La reforma

No había en el pueblo un oficio peor mirado que el de ser portero de aquel prostíbulo, pero nuestro protagonista no podía, ni sabía hacer otra cosa. Ya lo fue su padre y antes su abuelo. El no sabía leer ni escribir.
Todo iba normal hasta que el dueño del prostíbulo murió y se hizo cargo un joven que nada tenía que ver con él, ni con su familia.
Un joven con inquietudes, emprendedor,
decidido, que quería modernizar el negocio.
Empezó por modificar las habitaciones, después citó a sus empleados para darles nuevas instrucciones.
Al portero le dijo:
- Usted a partir de hoy, además de guardar la portería, anotará el número de parejas que entran cada día y a una de cada cinco le preguntará qué opina del lugar, hará un informe y cada mes me lo enviará.
Pero como el conserje era analfabeto, perdió el puesto que quedó para otro.
Pensando en qué podría trabajar, recordó que en el prostíbulo arreglaba cosas, como un mueble roto, o una puerta y decidió hacer esto para los demás mientras encontraba otro trabajo.
Buscó en casa las herramientas y sólo encontró unos clavos oxidados, así que marchó a otro pueblo a comprarlas. Cuando regresó, su vecino le pidió prestado el martillo, otra vecina le pidió que fuera a comprar para ella otras cuantas
herramientas.
Con el tiempo, una vez por semana iba al pueblo vecino para comprar lo que necesitaban los del lugar.
Pronto compró un local para vender sus herramientas y poco a poco se convirtió en el ferretero del pueblo.
Sucedió que en diez años aquel hombre, con honestidad y trabajo llegó a ser un millonario fabricante de herramientas y en el empresario más poderoso de la región.
Un año donó para su pueblo el dinero suficiente para hacer una escuela.
El alcalde organizó una fiesta y una cena para agradecerselo, y le dijo:
- Con gran orgullo y gratitud le entrego las llaves de la ciudad y le pido que nos conceda el honor de poner su firma en el primer libro de actas de la escuela.
- Me gustaría, contestó nuestro personaje, pero yo no se leer, ni escribir.
- Si usted construyó un imperio industrial, sin saber leer ni escribir, me pregunto que hubiera hecho si no hubiera sido analfabeto.
- Pues le voy a contestar...., si hubiera sabido leer y escribir, hoy sería portero de un prostíbulo.

sábado, 19 de enero de 2013

Perla 117

SI LLORAS POR HABER PERDIDO EL SOL,


LAS LÁGRIMAS TE IMPEDIRÁN 
VER LAS ESTRELLAS.

lunes, 14 de enero de 2013

Perla 116

REZAR ES HABLAR CON DIOS
QUE TE ESCUCHA


REZAR ES ESCUCHAR A DIOS
QUE TE HABLA

miércoles, 9 de enero de 2013

Padre nuestro en imágenes

PADRE  NUESTRO

QUE ESTÁS EN EL CIELO


SANTIFICADO SEA TU NOMBRE



VENGA A NOSOTROS TU REINO


HÁGASE TU VOLUNTAD



EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO


DANOS HOY NUESTRO PAN

DE CADA DÍA

PERDONA NUESTRAS OFENSAS


COMO TAMBIÉN
NOSOTROS PERDONAMOS




A LOS QUE NOS OFENDEN


NO NOS DEJES CAER


EN LA TENTACIÓN



Y LÍBRANOS DEL MAL


AMÉN

martes, 25 de diciembre de 2012

El sueño de María

- Esta noche he tenido un sueño, José, que no he podido comprender, pero....
creo que se trataba del nacimiento de nuestro hijo.

Creo que sí, era a cerca de eso.
La gente estaba haciendo los preparativos con siete
semanas de antelación; decoraban las casas y compraban ropa nueva; salían de compras y adquirían bonitos regalos.
Era muy peculiar, José, ya que los regalos no eran para nuestro hijo; los envolvían con hermosos papeles y con preciosos lazos, y todo lo colocaban debajo de un árbol......., sí, un árbol José.
Dentro de las casas decoraban el árbol, las ramas las ramas las llenaban de esferas y de adornos que brillaban. Había una figura en lo alto del árbol, me pareció ver un ángel.
¡Qué verdaderamente hermoso era todo!.
La gente era feliz y estaba sonriente, todos estaban emocionados con los regalos y los intercambian unos con otros.
José....,¡no quedó ninguno para nuestro hijo!, sabes...., creo que ni siquiera lo conocen, pues nunca  pronunciaron su nombre.
¿No te parece extraño que la gente se meta en tantas cosas, para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?.
Tuve la extraña sensación de que si nuestro hijo hubiera estado en la celebración, hubiera sido un intruso.
Todo era hermoso, todo el mundo feliz, pero yo sentí ganas de llorar.
¡Qué tristeza para Jesús no querer ser deseado en su propia fiesta de cumpleaños!.
Menos mal, José, menos mal que todo ha sido un sueño.
pero....qué tristeza si ese sueño fuera verdad algún día.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Perla 112

CUANTO MÁS TE ACERCAS 
A LOS GRANDES HOMBRES


MÁS CUENTA TE DAS
DE QUE SON PERSONAS

lunes, 10 de diciembre de 2012

Un sargento

Existen esas personas que con sus acciones no dudan en servir a los demás, aun ostentando una posición privilegiada, y por el contrario, otras que nunca sabrán servir porque se creen el ombligo del mundo.


Había llovido, el todoterreno se había metido un
barrizal y los soldados no veían la manera de sacarlo de allí.
Uno de los componentes del destacamento que acababa de llegar, al ver aquella situación, preguntó al sargento porqué no ayudaba a los soldados.
- ¿Por qué he de hacerlo?, yo soy el sargento y eso es cosa de soldados.
respondió con altanería.
Sin pérdida de tiempo, el recién llegado, alto y algo flacucho, se quitó la chaqueta y se unió a los soldados en la dura faena de sacar el vehículo del lodazal en que estaba sumergido.
Terminada la tarea, ese hombre se lavó las manos en el río, se puso la chaqueta de nuevo y se dirigió al sargento:
- Cuando usted necesite mi ayuda, le ruego, llámeme. Con mucho gusto le atenderé.
- ¿Y quién es usted?, preguntó entonces intrigado el sargento.
Seguidamente escuchó la respuesta:
- Abraham Lincoln, presidente de la nación.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Perla 110

NO TENEMOS UN ESPÍRITU
DE COBARDÍA


SINO DE FUERZA, DE AMOR 
Y DE DOMINIO PROPIO.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Yo pedí


Pedí fuerza

y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.

Pedí sabiduría

y me dio problemas para resolver.

Pedí prosperidad

y me dio cabeza y manos para trabajar.

Pedí coraje

y me dio obstáculos que superar.

Pedí amor

y me dio personas a las que ayudar.

Pedí favores

y me dio oportunidades.

Incluso, quizá, no recibí nada de lo que pedí,

pero seguro que recibí todo lo que precisaba.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Los clavos




Aquel jovencito quería cambiar su carácter irascible pero no sabía cómo.
Su padre le aconsejó:
- Cada vez que te enfades o te pelees vas a clavar uno de estos clavos en la cerca de madera de atrás de la casa.
La primera semana llegó a clavar treinta y siete clavos. Durante la semana siguiente aprendió a controlarse y el número fue disminuyendo día tras día, había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos.
Finalmente llegó el día en el que el joven ya no clavó ningún clavo más.
Entonces fue donde su padre y le dijo que lo había conseguido.
Su padre entonces le felicitó y además le pidió que fuera quitando un clavo de la cerca por cada día durante el cual no hubiera perdido la paciencia.
Los días pasaron y finalmente el joven pudo decirle a su padre que ya había quitado todos los clavos de la cerca.
El padre le condujo hacia ella y le dijo:
- Hijo mío, te has portado bien, pero mira cuantos agujeros hay, esta cerca ya no volverá a ser como antesCuando te pelees con alguien y le digas algo desagradable le dejas una herida. Poco importa cuantas veces te excuses, la herida verbal hace tanto daño como la física. Cuida siempre tus palabras y tus reacciones ante los demás.

viernes, 26 de octubre de 2012

El moribundo

El sacerdote fue llamado para asistir a aquel moribundo.
Cuando llegó a la habitación encontró al hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas, había una silla junto a la puerta y otra al lado de su cama, por lo que asumió que el enfermo sabía que vendría a verlo.
- Supongo que me estaba usted esperando, dijo después de saludarle.
- No. ¿Quién es usted?. Preguntó el anciano.
- Soy el sacerdote que su hija llamó para que rezase con usted un rato. Cuando vi la silla vacía al lado de su cama, supuse que usted sabía que venía a verlo.


- ¡Oh, sí!, la silla. Nunca le he dicho esto a nadie, pero... al ser usted sacerdote le diré con franqueza. Hace mucho tiempo abandoné la oración, pero en cierta ocasión conversando con uno de mis mejores amigos me dijo que esto de rezar era sencillamente tener una conversación con Jesús. Pensé en hacerlo yo así también y desde entonces me siento frente a esa silla y miro con fe a Jesús sentado delate de mí; yo le hablo y le escucho. No es algo alocado el hacerlo, pues El mismo dijo que estaría siempre con nosotros; pero, le diré una cosa, tengo mucho cuidado de que no venga mi hija; pues si ella me viera, seguramente que me internaría.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto.Le dijo al enfermo que era muy bueno eso que había estado haciendo y que no lo dejara nunca.
Le bendijo, luego hizo una oración con él, y antes de marcharse le extendió los santos óleos.
Días después la hija llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido.
-¿Murió en paz?, preguntó él.
- Sí, completamente, (contestó ella), me llamó y fui a verlo, me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso, después tuve que salir de casa y cuando regresé ya lo encontré muerto. Pero hay especial que le quiero comentar; justo antes  de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y reclinó la cabeza en ella y así lo encontré. ¿Qué cree usted que puede significar esto?.
El sacerdote embargado de emoción sólo pudo afirmar:
- Ojala que todos pudiéramos irnos de esa manera.

domingo, 21 de octubre de 2012

Perla 105



¿TU VERDAD?
NO, 
LA VERDAD.
Y  VAMOS 
A BUSCARLA JUNTOS.
LA TUYA, GUÁRDATELA.



martes, 16 de octubre de 2012

sábado, 6 de octubre de 2012

Perla103

UNA SONRISA

DURA UN INSTANTE,

PERO A VECES

SU RECUERDO

PERDURA

TODA LA VIDA