NAVIDAD
ES EL LUGAR DEL ABRAZO ETERNO
ENTRE DIOS Y EL HOMBRE
Cuando la señora llegó a la estación, le informaron de que su tren se retrasaría; por ello se compró una revista, una botella de agua y un paquete de galletas. Buscó un banco en el andén y se sentó a esperar.
Ella escogió con sumo cuidado las preguntas que le haría.
DE UNOS GRANITOS DE TRIGO