viernes, 24 de mayo de 2013

Buda y las vacas



Cierto día un granjero se dirigió muy preocupado donde estaba Buda hablando con sus monjes sobre lo material y lo espiritual, sobre el desprendimiento y las emociones.
El granjero le preguntó muy entristecido:
- He perdido quince vacas y por el disgusto estoy a punto de morir, si las has visto dime por favor donde están.
Buda le miró fríamente y le dijo:
- Aquí no están tus vacas, busca en otro camino.
El granjero se marchó con sus preocupaciones a cuestas y Buda entonces sentenció a sus monjes:
- Tenéis mucha suerte porque no tenéis vacas.

martes, 14 de mayo de 2013

jueves, 9 de mayo de 2013

Una madre

Una madre es alguien que te quiere por lo que eres,
y no por lo que tienes o sabes.
Alguien que trata de entenderte,
que se interesa por tus cosas, 
aunque sean pequeñas.
Es quien se acuerda de ti cuando no estas,
y que no te deja cuando fracasas.


Una madre es alguien que te levanta el ánimo 
si lo necesitas,
con quien se puede bromear sin que se enoje.
y que se acuerda de ti cuando reza,
Una madre comparte tu soledad y tu tristeza,
así como tus alegrías y tus sonrisas.
Es alguien que se lanza contigo a correr riesgos,
y quien nunca te negará su ayuda.

domingo, 14 de abril de 2013

Perla 128

LA FELICIDAD NO ES EL OBJETIVO
DE LA VIDA,


SINO LA CONSECUENCIA. 

jueves, 4 de abril de 2013

Perla 127

LAS FLORES QUE CRECEN
EN LA ADVERSIDAD


SON LAS MÁS HERMOSAS.

sábado, 30 de marzo de 2013

Perla 126

EL SOBERBIO NO AGRADECE,


EL HUMILDE LO HACE 
CONSTANTEMENTE.

lunes, 25 de marzo de 2013

Papa sabio

Para un niño
de cinco años,
su papa es 
el más sabio del mundo.

A los quince años
piensa que papá
ya no lo sabe todo.

A los venticinco,
el joven piensa
que su padre
no sabe casi nada.

A los cuarenta y cinco
se pregunta:
¿por qué no le pido
su opinión?.

A los cincuenta y cinco
¡Qué sabio es mi padre!.

Y a los sesenta y cinco añora:
Ojala mi padre estuviera aquí
para hablar con él.

miércoles, 20 de marzo de 2013

viernes, 15 de marzo de 2013

Perla 124


AL POBRE LE FALTAN 
MUCHAS COSAS;
AL AVARICIOSO, TODAS.





domingo, 10 de marzo de 2013

La tierra de Pajom

Pajóm quería prosperar, donde vivía tenía muy poca tierra y muy poco dinero para pagarla.
Había oído decir que los Paskím, una tribu lejana, daban tierra de sus territorios a un precio muy módico.
Así, pues, se encaminó a aquellas tierras y cuando llegó se fue hasta el jefe y le preguntó si podía comprar algo de su tierra.
- Elige el pedazo que más te guste, dijo el jefe, tenemos mucha tierra.
- Y, ¿cuál será el precio?, preguntó.
- Nuestro precio es siempre el mismo, mil rublos al día.
Pajóm no entendió lo que quería decir.
- Al día, ¿qué medida es esa?, ¿a cuantas hectáreas equivale un día?.
- Tenemos tanta que no sabemos cómo medirla, dijo el jefe, por eso la vendemos por día, puedes tener tanta tierra como tus pies puedan abarcar en un día, sólo existe una condición, que vuelvas al punto de partida en el mismo día, de lo contrario perderás el dinero.



Pajóm se puso muy contento y sólo pensaba en cuanta tierra podía conseguir, después elegiría la mejor para vivir él, luego vendería la peor y otras las alquilaría.
Aquella noche no pudo dormir por la emoción, y a la mañana siguiente, muy temprano, ya estaba listo para comenzar su camino.
El jefe vino hasta Pajóm, se quitó su sombrero y lo puso en el suelo:
- Esta es tu señal, empiezas aquí y aquí tienes que volver, le dijo, toda la tierra que seas capaz de abarcar caminando durante todo el día hasta que el sol se ponga, será tuya.
Pajóm sacó el dinero, lo puso en el sombrero y luego tomando una bolsa con pan y un recipiente con agua, partió.
Al hombro llevaba una pala con la que iría marcando los límites. Caminó a zancadas por los pastizales y cuando el duro sol llegó a lo más alto, Pajóm se detuvo a comer un poco y a beber agua y enseguida prosiguió su recorrido.
Cuanto más caminaba mejor parecía la tierra, de modo que comenzó a caminar más rápido y más lejos.
De repente se dio cuenta de que se había alejado mucho y que el sol estaba muy bajo en el cielo.
Decidió volver rápido, pero se sentía cansado, notaba sus piernas débiles, y pronto sintió miedo. ¡Oh Dios!, pensó, he querido abarcar tanto que ahora puedo perderlo todo.
Caminó y caminó y por fin vio no muy lejos el sombrero junto al jefe, tomó aliento y corrió aun más, las piernas se le doblaron, cayó hacia adelante y rozó el sombrero con las manos dejando escapar un gemido.
- ¡Bravo, gritó el jefe, has ganado mucha tierra!.
Un trabajador de la tribu se acercó, quiso levantarlo pero descubrió que Pajóm estaba muerto.
La tribu le compadeció. El trabajador recogió la pala y cavó una tumba lo suficientemente grande para Pajóm y lo enterraron.
Dos metros de la cabeza a los pies, eso era todo lo que necesitaba.


jueves, 28 de febrero de 2013

Perla 122


                 SI QUIERES                                                     COMPRENDERTE
MIRA A LOS DEMÁS,


SI QUIERES COMPRENDER
A LOS DEMÁS
MÍRATE A TI MISMO

sábado, 23 de febrero de 2013

Buscando





HE BUSCADO MI ALMA,
PERO NUNCA 
PUDE VERLA.

HE BUSCADO A DIOS,

PERO NO LOGRÉ AFERRARLO.

HE BUSCADO 

A MI HERMANO,

Y ENCONTRANDO 

A MI HERMANO

LOS ENCONTRÉ 

A LOS TRES.

lunes, 18 de febrero de 2013

Perla 121

TRATANDO DE ESCUCHAR
LA VOZ DE DIOS
ESCALE LAS CIMAS MÁS ALTAS


PERO DIOS ME DIJO:
DESCIENDE OTRA VEZ,
YO VIVO ENTRE LA GENTE

miércoles, 13 de febrero de 2013

viernes, 8 de febrero de 2013

Yo sí lo se


Un señor de cierta edad vino a la clínica donde yo trabajaba para hacerse   la cura de una herida y tenía bastante prisa.
Mientras le curaba le pregunté que era eso tan urgente que tenía por hacer y me dijo que deseaba ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí.
Hablando un poco más me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar porque tenía un alzeimer muy avanzado.
Mientras acababa de vendar la herida le pregunté:
- ¿Ella se preocupará si usted llega tarde?.
A esto me contestó que no, pues ella ya no le reconocía.
- Hace ya casi cinco años que ella no sabe quien soy, dijo.
- Entonces, le volví a preguntar extrañada, si ella no sabe quien es usted. ¿Por qué esa necesidad de estar con ella cada mañana?.
El me sonrió, me dio una palmadita en la mano y concluyó:
- Mire, jovencita, ella no sabe quien soy yo, pero, todavía, yo sí se muy bien quién es ella.
La verdad es que me emocionó y pensé que esa era la clase de amor que yo quería para mi vida. Porque que el verdadero amor no se reduce a lo físico, ni a lo romántico, pienso que el verdadero amor es la plena aceptación de todo lo que es el otro, de lo que ha sido, de lo que será y hasta de lo que ya no es.

domingo, 3 de febrero de 2013

martes, 29 de enero de 2013

Perla 118

NO TE QUEDES EN LO QUE ERES,
FÍJATE
EN LO QUE PUEDES LLEGAR A SER.


jueves, 24 de enero de 2013

La reforma

No había en el pueblo un oficio peor mirado que el de ser portero de aquel prostíbulo, pero nuestro protagonista no podía, ni sabía hacer otra cosa. Ya lo fue su padre y antes su abuelo. El no sabía leer ni escribir.
Todo iba normal hasta que el dueño del prostíbulo murió y se hizo cargo un joven que nada tenía que ver con él, ni con su familia.
Un joven con inquietudes, emprendedor,
decidido, que quería modernizar el negocio.
Empezó por modificar las habitaciones, después citó a sus empleados para darles nuevas instrucciones.
Al portero le dijo:
- Usted a partir de hoy, además de guardar la portería, anotará el número de parejas que entran cada día y a una de cada cinco le preguntará qué opina del lugar, hará un informe y cada mes me lo enviará.
Pero como el conserje era analfabeto, perdió el puesto que quedó para otro.
Pensando en qué podría trabajar, recordó que en el prostíbulo arreglaba cosas, como un mueble roto, o una puerta y decidió hacer esto para los demás mientras encontraba otro trabajo.
Buscó en casa las herramientas y sólo encontró unos clavos oxidados, así que marchó a otro pueblo a comprarlas. Cuando regresó, su vecino le pidió prestado el martillo, otra vecina le pidió que fuera a comprar para ella otras cuantas
herramientas.
Con el tiempo, una vez por semana iba al pueblo vecino para comprar lo que necesitaban los del lugar.
Pronto compró un local para vender sus herramientas y poco a poco se convirtió en el ferretero del pueblo.
Sucedió que en diez años aquel hombre, con honestidad y trabajo llegó a ser un millonario fabricante de herramientas y en el empresario más poderoso de la región.
Un año donó para su pueblo el dinero suficiente para hacer una escuela.
El alcalde organizó una fiesta y una cena para agradecerselo, y le dijo:
- Con gran orgullo y gratitud le entrego las llaves de la ciudad y le pido que nos conceda el honor de poner su firma en el primer libro de actas de la escuela.
- Me gustaría, contestó nuestro personaje, pero yo no se leer, ni escribir.
- Si usted construyó un imperio industrial, sin saber leer ni escribir, me pregunto que hubiera hecho si no hubiera sido analfabeto.
- Pues le voy a contestar...., si hubiera sabido leer y escribir, hoy sería portero de un prostíbulo.